(Buenos Aires, 1902-1998) fue una artista versátil, diseñadora y decoradora, así como una figura clave de la cultura material argentina debido a su experiencia en artes aplicadas basadas en el diseño de vidrio y textil. Sus piezas se destacan por sus elementos decorativos y prácticos.
La maestría mostrada en sus acuarelas y pinturas al óleo cautivó a Alejandro Bustillo y Louis Fourvel Rigolleau, entre muchos otros.
Bustillo, el arquitecto, la contrató para producir piezas para el Hotel Llao Llao en Bariloche, mientras que Rigolleau le ofreció la dirección artística de la sección de vidrio de su empresa, fundada en 1882 y establecida en Berazategui.
Moyano fue la directora artística de la fábrica de vidrio Rigolleau desde 1934 hasta 1962. En esos 30 años, explotó su creatividad a escala industrial diseñando para la producción en masa y creando piezas únicas basadas en técnicas de dibujo, vidrio soplado y tallado que utilizaban pigmentos especiales.
A partir de 1954, diseñó telas para las firmas Dandolo y Primi y El Espartano, mientras decoraba edificios emblemáticos –como el almacén Harrods, la sede de la Sociedad Rural Argentina y el Plaza Hotel– con su estilo único.
Sus piezas, renombradas en Europa y Estados Unidos, fueron exhibidas en la Exposición Universal de París (1937), la Feria Mundial de Nueva York (1939), el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro (1957), el Museo Metropolitano de Nueva York (1959) y el Instituto Smithsonian en Washington (1959).
La exposición “Lucrecia Moyano, una vida dedicada al vidrio y los textiles” se presentó en 1994 en el Museo Nacional de Artes Decorativas.
La Fundación IDA preserva y protege piezas de vidrio y bocetos de los diseños textiles de Moyano, ambientaciones y arte en vidrio en una de las colecciones menos exploradas dentro del campo de la cultura material argentina.